Asser Asesoramiento y Servicios

Asesoría de empresas, PYMEs y autónomos desde 1978.

Las guias inversas, o conseguir datos a partir de un número de teléfono.

En esta entrada hablaremos de las guias inversas.

Hace algunos años existía un servicio por internet llamado infobell desde el que podíamos conseguir los datos de cualquier abonado a telefónica ya que la web nos presentaba a partir de su número fijo todos los datos que constaban en las páginas blancas de telefónica.

Este servicio se declaró ilegal y desapareció en España.

Hoy en día existe ABC teléfonos desde el que podemos obtener los datos personales de cualquier número fijo de España.

Desde la Agencia Española de Protección de Datos mantienen que estas prácticas son contrarias a la finalidad de las guías telefónicas ya que su objetivo es la obtención de un número de teléfono a partir de los datos personales de un abonado y no al reves.

De acuerdo con nuestra legislación es posible ejercer nuestros derechos de acceso, rectificación, cancelación u oposición, pero esta empresa, afincada fuera de España, no desvincula los números de teléfono de los datos personales. Por este motivo el ejercicio de nuestros derechos no consigue sus objetivos.

Y es precisamente por eso que este tipo de páginas web se construyen fuera del territorio español, para burlar la normativa en materia de protección de datos que es una de las más restrictivas en este sentido.

Poco podemos hacer ante este tipo de vulneración de nuestros derechos a parte de denunciar siempre que nos encontremos ante este tipo de situaciones.

Formularios que no cumplen la LOPD

A menudo nos encontramos buscando información por Internet y, en ocasiones, pedimos presupuestos a través de sencillos (o complicados en ocasiones) formularios donde informamos nuestro nombre, apellidos, e-mail y otros datos imprescindibles, o eso dicen, para poder enviarnos un presupuesto o información requerida.

En muchas ocasiones, y esto lo he podido comprobar en mis propias carnes, nos encontramos con que no sabemos a quién le enviamos esa información, quién es el propietario de esa web o el titular del fichero donde almacenarán nuestros datos.

Hay que fijarse muy bien en los formularios que nos piden información, porque podemos acabar dando nuestros datos a personas que no van a hacer un uso correcto de esos datos. Y eso podemos pagarlo muy caro. Nuestros datos pueden acabar formando parte de ficheros de registros para el envío de spam, registros fraudulentos en servicios de Internet, averiguación de contraseñas, etc.

Es imprescindible cuidar muy bien de nuestros datos, y sobre todo, saber muy bien a quién se los ofrecemos. Es una información valiosísima que puede acabar en malas manos.

Recordemos que los formularios deben solicitar de forma inequívoca que aceptamos la política de protección de datos de la web a la que pertenece el formulario, en cumplimiento del Art. 6.1 de la Ley 15/1999 sobre protección de datos de carácter personal.

Las webs deben cumplir esta normativa para ofrecer un servicio óptimo al cliente, diferenciarse de la competencia, ofrecer un valor añadido a los posibles clientes o visitantes y dar una imagen de seriedad y de preocupación por los datos de terceras personas.

Es imprescindible cumplir con la Ley de Protección de Datos y confiar en profesionales como Asser, Asesoramiento y Servicios donde le ofrecemos un servicio profesional, rápido, eficaz y serio.

Obtención De Datos De Malas Maneras

Hace un tiempo me llegó un e-mail de un lector que me comentó lo siguiente:

“Solemos salir a tomar una copa algunos fines de semana. En una ocasión se nos ofreció a nuestro grupo de amigos unos papeles en los que se nos pedían una serie de datos. Nombre, apellidos, e-mail, etc. No lo recuerdo concretamente, lo hicieron en un papel y nos dieron uno a cada uno.

En el pie de esos papeles se informaba de que los datos iban a formar parte de un fichero registrado a nombre de “XXXXXXXXX”, cosa que no es cierta, ya que en la base de datos de ficheros de titularidad privada en la Agencia Española de Protección de Datos no hay una sola referencia al bar “XXXXXXXX”.

Me gustaría saber que se debe hacer en estos casos, si es legal, si me puede pasar algo al dar los datos, etc…

Saludos!!”

En este caso, siguiendo un poco el hilo de los acontecimientos nos encontramos con que nos solicitan una serie de datos. Esos datos pueden identificarnos claramente, así que los consideraremos personales. Se entrega una hoja de papel donde se nos informa que los datos pasarán a formar parte de un fichero registrado a, OJO, nombre del bar. Es decir, el nombre NO es el nombre de una sociedad, por ejemplo Bares Perez, S.L. con CIF B000000000. Solo se informa, según nos dice el lector, del nombre del bar, el nombre comercial. Esto NO es válido. El nombre del responsable de los datos debe ser el de una sociedad mercantil o civil, o una persona física que va a usar nuestros datos con animo de lucro.  Es decir, el responsable tiene que ser jurídicamente identificable, no sirve un nombre comercial.

Una vez mas acudimos a la web de la Agencia Española de Protección de Datos y consultamos si existen ficheros inscritos a nombre de quien pretende hacerse con nuestros datos. Como ahora los smartphones de ultima generación pueden navegar por internet fácilmente, podemos hacer la consulta en un par de minutos desde donde sea. Si no podemos, siempre podemos ponernos en contacto con ellos en el 901 100 099 o en el 91.266.35.17 y preguntar. Son muy amables y atienden las consultas estupendamente.

Lo recomendable siempre en estos casos es no dar nuestros datos aunque la oferta sea suculenta, nunca se sabe lo que pueden hacer con nuestros datos ni en manos de quién van a acabar, o si van a acabar en una papelera al alcance de cualquiera. Los datos personales hoy en día son fundamentales en las labores comerciales y de prospección de empresas y comerciales. No se trata de demonizar su trabajo, sólo se trata de controlar lo que se sabe de nosotros.

podéis enviarnos las consultas que queráis enviándonos un tweet al hashtag #asserlopd o en nuestro foro donde te atenderemos encantado.

El deber de consentimiento

Pongámonos en situación. Una empresa de telecomunicaciones, por ejemplo, nos llama por teléfono y nos ofrece una linea de ADSL de 500 gigas de velocidad, con fibra óptica 2.0 hasta la misma tarjeta de red y nos pide el dni y una cuenta corriente para pasarnos los cargos.

Bien, ya tenemos un problema.

En primer lugar debemos saber que nos asiste el Articulo 5 de la Ley de Protección de Datos que dice así:

“Los interesados a los que se soliciten datos personales deberán ser previamente informados de modo expreso, preciso e inequívoco”

¿Que quiere decir esto? quiere decir que quien contacte con nosotros debe informarnos en todos los casos de que nuestros datos van a formar parte de un fichero, quien es el responsable del tratamiento (quien se hace cargo de velar por la seguridad de los datos) y donde puedo hacer uso de los derechos que me ampara la Ley.  Mas adelante hablaremos de estos derechos.

Lo lógico sería despedirse del interlocutor si esto no se produce, ya que no sabremos quien trata con nuestros datos y, mucho menos, sabremos a quien acudir para ejercitar nuestros derechos.

Hay que tener MUY claro que las empresas que nos ofrecen algo por teléfono deben siempre identificarse claramente y no llamar con numeración privada, oculta, etc.

En segundo lugar, debemos fijarnos muy bien en si el interlocutor se dirige a nosotros por nuestro nombre o no. En caso de no hacerlo deberíamos tomar todas las precauciones a la hora de dar nuestro nombre y apellidos reales, porque si no tenemos la certeza de saber con quien estamos hablando, pueden tomar esos datos de forma fraudulenta. En el caso de que se dirijan a nosotros por nuestro nombre tenemos el derecho de exigir que nos digan de donde han averiguado nuestros datos. Las excusas para no decir nada suelen ser “es que yo llamo desde una centralita y tengo un ordenador donde me aparecen los datos”, etc… En ese caso desconfiar absolutamente y cortar la llamada, aunque la experiencia me dice que a estas alturas, si no son de fiar, ya habrán colgado ellos mismos.

Y sobre todo, lo de siempre, su deber y su obligación es informarnos de que han obtenido nuestros datos de fuentes accesibles (paginas blancas, qdq, etc…) y que tenemos nuestros derechos y podemos ejercitarlos dirigiéndonos a un determinado e-mail o dirección postal. Si esto no se cumple a rajatabla, hay que desconfiar totalmente.

Hay que tener especial cuidado con esto último. Somos muchos los que no tenemos los servicios de telefonía contratados con Telefónica y por lo tanto ya no nos anuncian en las páginas blancas. Si tenemos la certeza de que ese medio no publica nuestros datos, nos están intentando engañar. Mucho Ojo.

De momento vamos a dejarlo aquí. Cualquier duda o sugerencia siempre es bienvenida. Y si tenéis algún caso que queréis consultar, no dudéis en comentarlo en el blog.

Saludos.