Asser Asesoramiento y Servicios

Asesoría de empresas, PYMEs y autónomos desde 1978.

La recolección de direcciones de e-mail o “harvesting”

A la hora de relacionarnos en Internet lo hacemos por medio de chats, foros o redes sociales. Y, generalmente, el requisito indispensable es contar con una cuenta de correo electrónico. Con revisar la política de protección de datos y asegurarnos de que el fichero consta como registrado a nombre del titular del fichero ante la Agencia Española de Protección de Datos es más que suficiente.

Pero por desgracia no es así en la mayoría de ocasiones. Y a veces nos podemos encontrar con que no se tratan los datos correctamente, a pesar de las indicaciones de las auditorías o los consultores en materia de LOPD.

¿Y a qué peligro nos enfrentamos?

Es muy probable que esa dirección de correo electrónico que hemos proporcionado pase a formar parte de un fichero poco cuidado y que puede perderse sin mayores consecuencias. Aunque el simple hecho de perderse ya es motivo suficiente para preocuparse, sin duda.

Pero en el peor de los casos podemos pasar a formar parte de listas de correos no deseados de empresas nacionales o internacionales. Puede suceder, y de hecho sucede, que nuestro e-mail acabe en manos de mafias internacionales donde averiguaran nuestros datos personales, nuestra contraseña de acceso a foros, redes sociales, bancos y cajas, trabajo, etc. Es relativamente fácil conseguir la contraseña de nuestras cuentas de correo si no ponemos los medios adecuados a la hora de protegerlas. Sin duda una de las formas más eficaces es complicar las contraseñas. Utilizar caracteres alfanuméricos intercalados es una muy buena recomendación. Y por supuesto prestar atención a las preguntas secreas, muy sencillas de averiguar para nuestro entorno mas cercano.


 

Formularios que no cumplen la LOPD

A menudo nos encontramos buscando información por Internet y, en ocasiones, pedimos presupuestos a través de sencillos (o complicados en ocasiones) formularios donde informamos nuestro nombre, apellidos, e-mail y otros datos imprescindibles, o eso dicen, para poder enviarnos un presupuesto o información requerida.

En muchas ocasiones, y esto lo he podido comprobar en mis propias carnes, nos encontramos con que no sabemos a quién le enviamos esa información, quién es el propietario de esa web o el titular del fichero donde almacenarán nuestros datos.

Hay que fijarse muy bien en los formularios que nos piden información, porque podemos acabar dando nuestros datos a personas que no van a hacer un uso correcto de esos datos. Y eso podemos pagarlo muy caro. Nuestros datos pueden acabar formando parte de ficheros de registros para el envío de spam, registros fraudulentos en servicios de Internet, averiguación de contraseñas, etc.

Es imprescindible cuidar muy bien de nuestros datos, y sobre todo, saber muy bien a quién se los ofrecemos. Es una información valiosísima que puede acabar en malas manos.

Recordemos que los formularios deben solicitar de forma inequívoca que aceptamos la política de protección de datos de la web a la que pertenece el formulario, en cumplimiento del Art. 6.1 de la Ley 15/1999 sobre protección de datos de carácter personal.

Las webs deben cumplir esta normativa para ofrecer un servicio óptimo al cliente, diferenciarse de la competencia, ofrecer un valor añadido a los posibles clientes o visitantes y dar una imagen de seriedad y de preocupación por los datos de terceras personas.

Es imprescindible cumplir con la Ley de Protección de Datos y confiar en profesionales como Asser, Asesoramiento y Servicios donde le ofrecemos un servicio profesional, rápido, eficaz y serio.